
Un diputado de Sumar acusó a Ferran Torres de dirigir un "fondo buitre" que acapara 20 viviendas en Valencia para especular. Pero resulta que su principal patrimonio es un bloque de 50 oficinas junto a Mestalla, y tiene solo 4 viviendas personales. Las oficinas se alquilan a empresas, no se dedica a la compra de pisos para explotación residencial, así que todo parece un error político con mala intención.
Ferran Torres es un futbolista español de 26 años que juega en el Barcelona. Hace dos días marcó el gol que le dio a España la victoria en la final del Mundial de Fútbol 2026 contra Argentina. Es un héroe nacional en este momento. Sumar es un partido de izquierdas que forma parte del gobierno español. Un diputado de Sumar (Alberto Ibáñez) quiso aprovechar la rueda de prensa para felicitar a la selección, pero también criticó la falta de vivienda asequible y se fue directamente contra Torres. El partido dijo que a través de su empresa de inversión, Eleven Future Invest, el futbolista estaba comprando viviendas especulativamente. Un "fondo buitre" es una empresa que compra casas solo para ganar dinero, encareciendo el alquiler y haciendo que la gente normal no pueda vivir digna y baratamente. El problema es que los datos que usó Sumar no son correctos.
A la mayoría de los españoles normales esto le afecta de dos formas. Primero: la vivienda está cara y es un problema real. Segundo: un futbolista millonario que invierte en inmuebles, aunque sea legalmente, contribuye a que los pisos suban de precio porque hay más dinero comprador. Pero es verdad que Sumar exageró mucho los números. Torres tiene viviendas, sí, pero no 20 pisos de residencias. Tiene oficinas. Lo concreto es que la gente sigue sin poder alquilar un piso decente con su salario, y mientras eso ocurra, este tipo de debates seguirán siendo espinosos, aunque a veces los políticos mienta.