
Los suecos votan este domingo en unas elecciones muy ajustadas donde el partido ultraderechista Demócratas de Suecia podría entrar por primera vez en el Gobierno. Los socialdemócratas (izquierda) parten con ventaja pero esa ventaja se reduce cada día. Lo importante: es un referéndum sobre si la ultraderecha gobierna o vuelve la izquierda.
Suecia es un país nórdico que durante décadas ha sido ejemplo de estabilidad política de centro-izquierda. El Gobierno actual lo dirige el primer ministro Ulf Kristersson (derecha), elegido en 2022 con apoyo del partido Demócratas de Suecia, un partido de extrema derecha que nunca antes había gobernado. Ese partido, nacido con vínculos nazis décadas atrás, se ha hecho respetable bajo su líder actual y ahora quiere entrar directamente en el Gobierno. Los socialdemócratas, el partido de izquierda que gobernó casi toda la historia de Suecia, aspiran a recuperar el poder. Las encuestas muestran una carrera muy cerrada.
Cualquiera que gane el domingo cambiará la vida de los suecos. Si entra la ultraderecha en el Gobierno, las políticas de inmigración se endurecerán aún más y habrá cambios en las ayudas sociales. Si vuelve la izquierda, probablemente revertirá algunas de esas políticas y buscará un modelo más igualitario. Para Europa entera, el resultado importa porque muestra si la ultraderecha puede entrar en gobiernos europeos respetables o si sigue siendo un tabú. Las encuestas están tan ajustadas que el resultado es impredecible.