
SpaceX, la empresa aeroespacial y de inteligencia artificial creada por Elon Musk, protagoniza la mayor salida a bolsa de la historia. La empresa ha fijado un precio inicial de 135 dólares por acción y captará alrededor de 75.000 millones de dólares. Un recibimiento favorable en Wall Street podría impulsar la fortuna de Musk más allá del umbral simbólico del billón de dólares, algo nunca visto.
Elon Musk es un empresario muy rico que controla varias empresas: Tesla (coches eléctricos), Twitter/X (red social que compró por 44.000 millones de dólares en 2022) y SpaceX (cohetes y satélites). SpaceX es la empresa que fabrica cohetes para lanzar satélites al espacio, especialmente el servicio Starlink que proporciona internet desde el espacio. Hasta ahora SpaceX era privada, es decir, que sus acciones (papeletas que representan trozos de la empresa) solo podían tenerlas inversores especiales, no cualquier persona. Esta semana, SpaceX saldrá a Bolsa, que significa que cualquiera con dinero podrá comprar trocitos de la empresa en el mercado. La Bolsa es como un mercadillo donde se compran y venden empresas. El precio de salida es importante porque define cuánto "vale" la empresa según el mercado.
SpaceX saldrá a bolsa el viernes con un valor de 1,8 billones de dólares. Para la mayoría de la gente normal, esto significa cambios concretos: más competencia en internet por satélite (Starlink) podría abaratar conexiones en zonas remotas, pero SpaceX también acelerará la concentración de riqueza en muy pocas manos. Elon Musk podría convertirse en la primera persona con más de un billón de dólares de patrimonio. Hasta ahora SpaceX ha funcionado en privado sin rendir cuentas públicas, pero con su salida a bolsa tendrá que publicar resultados trimestre a trimestre. Esto aumentará la transparencia sobre sus finanzas reales, pero también puede cambiar cómo funciona la empresa.