
SpaceX cayó un 16% en Wall Street el 22 de junio, tres días después de salir a bolsa. Los inversores ganaron dinero rápido al principio, pero ahora están vendiendo en bloque porque les preocupa el precio sea demasiado alto para los beneficios reales de la empresa. Es una dinámica habitual después de grandes salidas a bolsa cuando hay euforia inicial.
SpaceX es la empresa de cohetes y satélites de Elon Musk (el hombre más rico del mundo que también dueño de Tesla y X, antes Twitter). El 12 de junio de 2026, SpaceX salió a bolsa por primera vez: subió al mercado estadounidense de Wall Street para que la gente corriente pudiera comprar sus acciones. En los primeros días, subió muchísimo: de 135 dólares a 218 dólares en apenas tres días. Parecía oro puro. Pero desde entonces cae todos los días. Ahora está casi al nivel donde empezó. Los analistas (expertos que estudian estas cosas) avisan de que la empresa vale demasiado dinero comparado con lo que realmente gana. SpaceX factura 17.000 millones al año pero pierde miles de millones porque la inteligencia artificial sigue sin ser rentable. Amazon, en comparación, gana 68.000 millones de beneficio.
Para el ciudadano español corriente, esto significa varias cosas prácticas. Primero, si compraste acciones de SpaceX esperando enriquecerte rápido, probablemente perdiste dinero porque el precio sigue cayendo. Segundo, la caída de SpaceX está asustando a otros inversores: eso hace que la bolsa española (el Ibex) también baje un poco, aunque menos que Wall Street. Tercero, si eres cliente de brokers como Revolut o eToro (que permiten a españoles comprar en Wall Street), toma nota: no todas las modas de bolsa ganan dinero. Finalmente, la especulación en grandes empresas tecnológicas en Estados Unidos sigue siendo un juego de ricos. La economía española real está lejos de estos movimientos bursátiles, pero todos sufrimos cuando el dinero desaparece de los mercados.