
Un informe del FMI (Fondo Monetario Internacional, organismo que estudia economía mundial) dice que los precios de las casas han subido tanto que la gente que alquila tiene casi imposible comprarse una vivienda. En Europa, solo el 2% de los inquilinos con menos dinero conseguirá ahorrar lo suficiente para tener casa propia.
En Europa, hay cada vez más gente que alquila casa porque no puede comprarla. Los precios de los pisos y casas no dejan de subir en las grandes ciudades, como Madrid, Barcelona o París. El FMI (Fondo Monetario Internacional, que es una organización internacional que analiza cómo va la economía de los países) ha estudiado este problema y ha descubierto algo preocupante: los inquilinos más pobres casi nunca conseguirán tener su propia casa. Mientras que los ricos pueden comprar, los pobres siguen alquilando de por vida. Esto aumenta la brecha entre unos y otros.
Lo que dice este informe es simple: millones de personas en Europa nunca podrán dejar de alquilar porque los precios están muy altos y sus sueldos son muy bajos. Esto significa que esas personas nunca tendrán ahorros propios, nunca heredarán un piso a sus hijos, y seguirán gastando dinero en alquiler hasta la jubilación. Es un cambio grande en la sociedad europea, donde antes la gente de clase trabajadora podía comprar casa con esfuerzo.