
Un estudio con mil adolescentes españoles muestra que el 65% cree que cualquier contenido en redes sociales —incluso violento— es solo para divertirse. El 16% sufre violencia digital antes de los 12 años, y muchos no cuentan a nadie porque les da vergüenza.
Plan International (una organización que protege a menores) ha encuestado a adolescentes de 14 a 21 años en toda España. Descubrió que pasan mucho tiempo en redes sociales sin supervisión real. El problema es que ven contenidos violentos, sexuales o con mensajes machistas, pero los ven como algo normal, como si fuera un videoclip más. Además, cuando les pasa algo malo en internet —como recibir imágenes sexuales sin querer—, casi nadie lo denuncia ni lo cuenta. Esto es noticia ahora porque expertos advierten que esto afecta a cómo crecen y piensan los jóvenes.
Este informe refleja una realidad: los adolescentes pasan muchas horas en redes sin que nadie controle realmente qué ven, y cuando les ocurre algo grave, casi no lo cuentan. En la práctica, esto significa que muchos menores están normalizando la violencia, los estereotipos sexistas y el acoso. Para la vida cotidiana de las familias, significa que el móvil ya no es solo un dispositivo: es un entorno donde ocurren cosas graves que antes pasaban en la calle, pero ahora quedan registradas y son más difíciles de controlar.