
El sarampión, una enfermedad que casi había desaparecido, está volviendo con fuerza en Estados Unidos. Los expertos creen que es porque menos gente se vacuna, desconfiando de las vacunas. Nueva York ha declarado el estado de emergencia por los casos.
El sarampión es una enfermedad infecciosa que causa fiebre y erupciones en la piel. Hace años casi no existía porque la gente se vacunaba contra él. Ahora está reapareciendo en 45 estados estadounidenses. Los expertos dicen que la razón es que hay desconfianza en las vacunas, animada desde el gobierno actual. Robert Kennedy Jr. es un abogado que niega la seguridad de las vacunas y ahora trabaja en la administración de salud de Donald Trump, el presidente de EE.UU.
El sarampión es contagioso: si una persona sin vacunar se contagia, puede infectar a otros. Esto afecta sobre todo a bebés, ancianos y personas con defensas bajas que no pueden protegerse solos. Nueva York ha declarado emergencia porque hospitales están recibiendo pacientes. Las consecuencias son reales: si el brote sigue creciendo, habrá más ingresos hospitalarios y posibles muertes evitables.