
Santander cierra esta semana la compra de Webster Bank, un banco estadounidense, por 10.500 millones de euros. El banco español quiere crecer en EE.UU. porque allí hay menos regulaciones que en Europa. Con esta operación, Santander se acerca a los 200.000 millones de euros de valor en bolsa.
Santander es el mayor banco español, dirigido por Ana Botín. Webster Bank es una entidad estadounidense pequeña de la costa Este. Hace años, los bancos europeos están regulados muy duramente por el Banco Central Europeo (BCE, la institución que controla la política del dinero en Europa) y otros organismos. En EE.UU., las normas son más flexibles. Por eso Santander decidió en febrero comprar Webster: quiere expandirse donde hay menos restricciones y más oportunidades de ganar dinero. Esta semana cierra oficialmente la compra después de conseguir permisos de la Reserva Federal (el banco central de EE.UU.).
Para la gente normal, esta compra significa que Santander apuesta por crecer fuera de España. Eso puede ser bueno si el banco genera más ganancias y empleo a largo plazo. Pero también implica que la inversión se va a EE.UU. en lugar de quedarse aquí. El dinero que Santander saca de España lo usa para comprar bancos americanos. En cuanto a clientes y trabajadores españoles de Santander, de momento no cambia nada en su día a día: los horarios, las comisiones y los servicios siguen igual.