
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió a una pregunta sobre menores migrantes en Ceuta diciéndole al periodista que preguntara al alcalde de la ciudad, Juan Vivas. Vivas se enfadó y dijo que es el Gobierno central quien debe identificar a estos niños, no la ciudad. Los dos se están echando la culpa mutuamente.
Ceuta es una ciudad española que está en el norte de África, fronteriza con Marruecos. Hace poco llegaron muchos migrantes, incluyendo menores sin acompañantes adultos. El Gobierno central (que es la administración de Madrid, dirigida por Sánchez) y el Gobierno local de Ceuta (dirigido por Vivas) discrepan sobre quién debe hacerse cargo de identificar a estos menores y cuidarlos. Ceuta dice que tiene 2.000 menores cuando debería tener solo 30, y reclama que el Estado central actúe. Sánchez esquivó la pregunta refiriéndose a Vivas, lo que enfadó al alcalde.
Lo que está claro es que hay menores en las calles de Ceuta que necesitan ser identificados y atendidos. Tanto el Gobierno central como el local tienen que colaborar: el Estado para identificar a los recién llegados, y Ceuta para alojarlos y cuidarlos mientras se tramitan los papeles. La realidad es que ambos necesitan invertir más recursos. Sin acuerdos, los niños siguen sufriendo en la calle.