
El presidente Sánchez ha designado al ministro Ángel Víctor Torres para coordinar la respuesta del Gobierno a la llegada masiva de migrantes a Ceuta el 30 de julio. Torres tendrá que armonizar el trabajo de cinco ministerios diferentes. La decisión llega tarde, según critican la oposición y las autoridades locales.
Ceuta es una ciudad española en el norte de África, fronteriza con Marruecos. El 30 de julio entraron miles de migrantes de golpe a través de la playa. El Gobierno (el equipo de Pedro Sánchez, del PSOE, que es el partido más grande del Congreso) tuvo que activar a varios ministerios a la vez: los de Interior (policía), Defensa (militares), Asuntos Exteriores (relaciones con otros países), Inclusión y Migraciones (atención a inmigrantes), y Juventud e Infancia. El problema es que cada ministerio actuaba por su lado sin un plan único. Ahora, tres semanas después, Sánchez nombra a Torres para que les diga a todos qué hacer.
Para la gente normal de Ceuta, esto significa que a partir de ahora habrá una persona responsable directa de resolver la crisis. Los migrantes que siguen en la ciudad seguirán ahí mientras se decide qué hacer con ellos. Torres tendrá que decidir si se expulsa a la gente a Marruecos, si se traslada a otras ciudades españolas o si se tramitan como refugiados. De momento, hay 18 migrantes que han muerto y están siendo enterrados en Ceuta.