
El presidente del Gobierno no ha presentado los Presupuestos (el plan de gastos e ingresos del Estado) en septiembre como manda la Constitución. Esto es lo cuarto año que pasa. Ahora dice que los negociará con sus aliados en los próximos meses para votarlos en diciembre.
La Constitución española (la ley más importante del país) obliga al Gobierno a presentar los Presupuestos antes de septiembre. Los Presupuestos son el documento donde el Estado dice cuánto dinero gasta y en qué lo gasta: sanidad, educación, defensa, etc. El Gobierno de Pedro Sánchez (el presidente del país) lleva cuatro años sin cumplir esto. Sánchez depende de otros partidos más pequeños para sacar adelante sus leyes, porque su partido (el PSOE) no tiene mayoría en el Congreso (el parlamento). Sin un acuerdo con esos partidos, los Presupuestos no salen adelante.
Sin Presupuestos aprobados, el Estado funciona con un presupuesto de años anteriores, lo que paraliza muchos gastos. Esto afecta a hospitales, colegios, carreteras y todas las administraciones. Un Presupuesto tardío también complica el trabajo de empresas y trabajadores, porque no saben en qué va a gastar dinero el Estado. Si se aprueban en diciembre, llegarán casi al final del año, dejando poco tiempo para ejecutar los gastos planificados.