
El presidente del Gobierno (Sánchez) y el jefe de la oposición (Feijóo) no se reúnen desde hace más de 500 días. Ni la invasión de migrantes en Ceuta ni los incendios históricos han hecho que se llamen. Ambos culpan al otro de no dar el primer paso.
Pedro Sánchez es el presidente del Gobierno de España (el que manda). Alberto Núñez Feijóo es el líder del PP (Partido Popular), que es el partido de la oposición, el segundo más fuerte del país. Estos dos deberían hablar para resolver problemas grandes juntos, pero llevan más de año y medio sin verse. La última reunión fue en marzo de 2025 y solo duró media hora. Ahora hay dos crisis enormes: 50.000 migrantes han entrado ilegalmente en Ceuta (una ciudad española en el norte de África) en poco tiempo, y hace poco hubo incendios forestales tan graves que tuvieron que declarar la emergencia nacional en Madrid y otras regiones. A pesar de estos problemas serios, los dos líderes siguen sin hablarse.
Para la gente normal, esto significa que los dos partidos más grandes de España no trabajan juntos en crisis graves. Cuando entra tanta gente de forma ilegal en una ciudad fronteriza o hay incendios descontrolados, el Gobierno debería poder contar con apoyo de la oposición para reaccionar rápido. Que no se hablen durante 500 días ralentiza las soluciones y debilita la respuesta del Estado frente a problemas que afectan a todos.