
El Gobierno de España ha decidido centralizar el control de la crisis migratoria en Ceuta bajo un único mando. Esta medida la pedía el presidente de Ceuta desde hace casi un mes, cuando 80.000 personas cruzaron la frontera. El Gobierno ha tardado en aplicarla, pero ahora dice que hará más ágil la toma de decisiones.
Ceuta es una ciudad española en el norte de África, con frontera con Marruecos. A finales de julio, casi 80.000 personas intentaron entrar en Ceuta desde Marruecos en poco tiempo. El Gobierno español envió policías y militares, pero los servicios de la ciudad se colapsaron: calles llenas de gente, falta de recursos. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, pidió inmediatamente que el Gobierno central tomara el control total de la situación con un mando único (una persona con autoridad para decidir todo). El Gobierno de Pedro Sánchez dijo que no era necesario. Ahora, casi un mes después, el Gobierno ha cambiado de opinión y acepta lo que Vivas pedía desde el principio.
Lo que importa ahora es que haya un responsable claro que tome decisiones rápido en Ceuta. La ciudad tiene miles de migrantes sin autorización en sus instalaciones, calles abarrotadas y servicios sin capacidad. Un mando único puede acelerar las ayudas, el transporte de personas y el regreso de la normalidad. Los ciudadanos de Ceuta necesitan que esto funcione ya, no que siga habiendo desorden ni demoras entre instituciones que no se coordinan. Los próximos días mostrarán si este cambio realmente mejora las cosas.