
Pedro Sánchez fue recibido con insultos y abucheos cuando llegó al desfile militar del 12 de octubre en Madrid. El acto ocurre en plena campaña para las elecciones del 29 de noviembre, mientras los Reyes visitan Ceuta para abordar la crisis migratoria. La tensión política marca una jornada que tradicionalmente es de celebración nacional.
El 12 de octubre es el Día de la Fiesta Nacional en España, donde se celebra un desfile militar presidido por los Reyes. Este año, el acto está rodeado de conflictividad política: el Gobierno de Pedro Sánchez (líder del PSOE, el partido socialista) está en plena precampaña para elecciones generales previstas para el 29 de noviembre. Además, existe una crisis migratoria en Ceuta (ciudad española en el norte de África) que ha generado malestar. El líder de Vox (un partido de derechas) anunció que no asistiría al desfile para ir a Ceuta. El acto contó con cerca de 4.400 militares, 82 aeronaves y 167 vehículos, y fue presidido por los Reyes Felipe VI y Letizia, acompañados de la princesa Leonor.
El desfile del 12 de octubre, que debería ser un acto de celebración nacional, se convirtió en termómetro de la tensión política actual. Los ciudadanos en Madrid rechazaron ruidosamente al presidente, lo que muestra descontento real sobre la crisis migratoria de Ceuta. Esto ocurre a un mes de las elecciones, cuando los partidos políticos están en máxima actividad. Para la gente normal, lo importante es que se resuelva de verdad el problema de la inmigración y que los políticos busquen soluciones en lugar de confrontación.