
Pedro Sánchez ha verbalizado por primera vez la posibilidad de adelantar las elecciones generales si los Presupuestos Generales del Estado para 2027 no consiguen la mayoría necesaria en el Congreso. La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, ha emplazado al jefe del Ejecutivo a convocar elecciones si no consigue reunir una mayoría suficiente para aprobar el proyecto presupuestario. Es como un trato: o aprueba las cuentas o llama a votaciones.
Desde la investidura de 2023, los cinco diputados del PNV en el Congreso han resultado determinantes para la estabilidad del Gobierno. El PNV es un partido vasco nacionalista que representa a los vascos en el Congreso de los Diputados (la cámara legislativa donde se aprueban las leyes). El Gobierno de Sánchez (el PSOE, que es un partido socialista o de izquierda) necesita a estos cinco diputados del PNV para aprobar cualquier ley importante. Esta semana, los Presupuestos de 2027 se perfilan como una de las grandes pruebas de la legislatura, especialmente tras años de prórroga presupuestaria. Los Presupuestos son el documento que decide cuánto dinero gasta el Gobierno en cada cosa durante un año. Llevan tres años sin aprobar unos nuevos presupuestos. El PNV ha dicho clarito: si Sánchez no logra aprobar los presupuestos, que disuelva el Congreso y convoque elecciones para febrero o marzo de 2027. Sánchez ha respondido que no cierra la puerta a esa posibilidad.
Lo que está pasando es que el intercambio entre Sánchez y el PNV refleja la fragilidad parlamentaria del Ejecutivo. Si los presupuestos caen, habrá elecciones muy probablemente en febrero o marzo de 2027. Eso significa que la gente que vota decidirá entonces si quiere más años de Sánchez o un cambio de Gobierno. Mientras tanto, el Estado sigue con presupuestos viejos de 2023 y eso limita lo que se puede hacer en sanidad, educación o infraestructuras. Para la vida normal: si hay elecciones adelantadas, la campaña electoral ocupará los medios durante meses. Y después habrá incertidumbre sobre quién gobierna. Es un escenario que afecta a cómo el Gobierno puede tomar decisiones.