
Rusia está sufriendo problemas graves de dinero y sociedad por la guerra contra Ucrania, especialmente en agosto. Putin (el presidente ruso) pretende que todo va bien, pero la situación se deteriora. Los rusos tienen un dicho: agosto trae desgracias.
Rusia es el país gobernado por Putin que hace dos años invadió Ucrania. Esa guerra ha costado muchísimo dinero y soldados. Los rusos tienen la tradición de llamar 'la maldición de agosto' a los momentos difíciles que suelen ocurrir a finales del verano: crisis de dinero, problemas políticos, caos. Ahora, en agosto de 2026, Rusia vuelve a pasar por una de esas épocas complicadas, pero esta vez por culpa de la guerra que sigue en Ucrania. El desgaste es real: mucho dinero gastado, mucha gente enfadada, y el gobierno intenta que nadie se entere de lo malo que está todo.
Para los rusos normales, esto significa que los precios suben, hay menos trabajo, y muchas familias tienen gente en la guerra. Para Ucrania, significa que Rusia sigue gastando recursos en la invasión, lo que podría ser ventaja para defenderse. Para Europa, es señal de que Rusia está debilitada pero sigue siendo peligrosa. El resto del mundo ve a un país dividido entre la propaganda oficial y la realidad que sufre la gente de a pie.