
El Rey Felipe VI ha criticado duramente al Gobierno de Sánchez porque miles de personas entraron sin control en Ceuta, una ciudad española en África. El Rey dice que el Estado debe evitar que esto vuelva a pasar. El Gobierno asegura que ni siquiera sus servicios de inteligencia lo vieron venir.
Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas rodeadas de territorio marroquí. Hace poco, un grupo grande de personas intentó entrar en Ceuta de forma ilegal, lo que causó un caos de seguridad. El Rey es el jefe del Estado, por encima de todos los políticos. Sánchez es el presidente del Gobierno, el responsable del día a día. El CNI es el servicio de espías español que debería haber visto esto venir. El Rey rara vez critica tan directamente al Gobierno en público, así que cuando lo hace, significa que está muy preocupado.
Lo que pasó en Ceuta pone en evidencia que controlar fronteras es difícil cuando hay cientos de miles de personas en situación de pobreza al otro lado. Para la gente normal, esto significa que habrá más control en los puertos y aeropuertos españoles, más vigilancia en las costas, y probablemente más dinero destinado a seguridad fronteriza. También afecta a las relaciones con Marruecos, nuestro vecino importante para el comercio y la estabilidad.