
Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Milei, renunció tras enfrentar investigación por presuntas compras de propiedades y viajes de lujo. Su salida intenta detener un escándalo de corrupción que dañó al gobierno libertario de libre mercado. Fue Karina Milei, hermana del presidente, quien finalmente echó al ex vocero después de que el presidente aceptara que ya no podía sostenerlo sin comprometer su posición.
Argentina tiene un presidente, Javier Milei, que ganó las elecciones de 2023 con un movimiento llamado libertario (pide menos estado y más libertad de mercado). Su hermana, Karina Milei, es una de sus principales asesoras. Manuel Adorni fue el vocero del gobierno (el que habla en las conferencias) y luego pasó a ser jefe de Gabinete (el mano derecha del presidente, quien coordina a todos los ministros). Hace tres meses y medio empezó a investigarse a Adorni porque ganó muchísimo dinero muy rápido, lo que se llama enriquecimiento ilícito. El escándalo comenzó con revelaciones sobre fondos de origen sospechoso, incluida la presencia de su esposa en el avión presidencial durante un viaje a Nueva York, y un viaje familiar en avión privado a Punta del Este. Durante meses, Milei lo defendió públicamente, pero finalmente cedió a la presión.
La salida de Adorni intenta frenar el daño electoral que sufrió Milei por el escándalo. Para la gente común, esto significa que los empleados públicos pueden investigarse por enriquecimiento sospechoso y eventualmente renunciar si la presión es muy alta. Pero las investigaciones continúan: Adorni sigue siendo investigado por la Justicia, y el gobierno debe elegir a su próximo jefe de Gabinete. El escándalo costó meses de atención mediática que podría haber usado Milei para hablar de economía o reformas.