
Estados Unidos e Irán han firmado un acuerdo que reabre el paso de barcos petroleros a través del estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el petróleo mundial. Los políticos españoles se cuestionan si es el momento justo para retirar las ayudas especiales al dinero de la electricidad, calefacción y gasolina. El debate real es: ¿baja el precio de la luz ya, o esperamos un poco más?
Tras casi cuatro meses de una guerra en Oriente Medio, el acuerdo abre el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial cuyo bloqueo había paralizado casi todo el tráfico de petróleo y gas, que representan una quinta parte del que se mueve en el mundo. El Gobierno español aprobó un paquete de medidas en marzo con más de 5.000 millones de euros para amortiguar el impacto en hogares y empresas, beneficiando a tres millones de empresas y veinte millones de hogares. Esas medidas incluyen descuentos enormes en la factura de electricidad para gente pobre y prohibición de cortar el agua y la luz a familias vulnerables. Ahora, con el acuerdo de paz en marcha, Garamendi (que es el jefe de los empresarios españoles) dice que hay que ir con cuidado antes de quitar esas ayudas: tal vez el precio del petróleo suba de nuevo si todo sale mal.
Aunque el acuerdo avance, la reapertura del estrecho tardará en llegar al bolsillo de la gente porque hay cuellos de botella y destrucción de infraestructuras energéticas. En concreto: si el petróleo baja, las refinerías necesitan tiempo para reajustar. Lo que sí afecta ya al dinero es la reducción de la factura de electricidad gracias a las energías renovables, que ha bajado unos diez euros al mes. La decisión real es si esperamos a que la inflación baje de forma segura antes de quitar las ayudas, o si las retiramos gradualmente ahora. No hay una respuesta obvia: todo depende de cómo avance el acuerdo en las próximas semanas.