
El Tribunal Supremo decidió que no se puede devolver automáticamente a migrantes que entran a nado en Ceuta y Melilla porque no hay una valla en el agua. El PSOE busca modificar la ley para poder hacerlo de todas formas. Esto pasó después de que 70.000 personas entraran así en Ceuta hace poco.
El gobierno español está a cargo del PSOE (el partido socialista, de centro-izquierda). El Tribunal Supremo es el máximo tribunal de justicia en España. En julio, ese tribunal dijo que la ley actual solo permite devolver a inmigrantes que salten las vallas fronterizas físicas, no a los que entran nadando por el mar. Tres semanas después, decenas de miles de personas entraron a nado en Ceuta (ciudad española en la costa de África), y los policías no pudieron devolverlos porque la ley no lo permitía. Ahora el gobierno intenta arreglar este «vacío legal» (un agujero en las normas) modificando la ley.
Lo que pasará ahora es que el gobierno intenta cambiar la ley para poder devolver a las personas que entren nadando, igual que ya hace con las que saltan vallas. Si lo consiguen, serán devueltas más rápido. Si no, seguirá habiendo debates en los tribunales y el proceso será más lento. Para los migrantes, significa que el viaje será más arriesgado. Para los españoles, afecta a cuántos recursos invierte el país en gestionar llegadas de personas y cómo se distribuyen en territorio español.