
Los WhatsApp entre Cristina Narbona y Leire Díez demuestran que la presidenta del PSOE conocía las actividades de la trama de las cloacas desde 2024. Narbona dijo públicamente en 2025 estar sorprendida por las actividades de Díez, pero los mensajes revelan que ya estaba informada. El plan del partido para culpar solo a dos personas se desmorona.
El PSOE (Partido de los Socialistas Españoles, la principal fuerza progresista del país) está en crisis por un escándalo de corrupción. Una organización con Cerdán como presunto líder y Díez como coordinadora ejecutiva habría buscado desestabilizar de forma sistemática procedimientos judicales o actuaciones policiales que pudieran perjudicar los intereses del PSOE o del Gobierno. Los investigadores sitúan a Cerdán en un nivel superior y a Díez en un nivel ejecutivo. Hace poco más de una semana, la Guardia Civil (la policía militar española) registró la sede del PSOE buscando pruebas. Ahora sale a la luz que la propia presidenta del partido, Cristina Narbona, sabía lo que estaban haciendo estos dos personajes desde hace casi dos años.
Si Leire Díez hablaba con Cerdán, si Cerdán era el jefe del aparato, si Narbona conocía al menos parte de las gestiones, si hubo contactos con mandos de la Guardia Civil y si la Fiscalía aparece mencionada en maniobras sensibles, el presidente queda obligado a dar explicaciones mucho más sólidas que la simple fórmula del desconocimiento. La investigación sigue abierta y el juez tendrá que determinar responsabilidades penales. Mientras tanto, el PSOE está fracturado internamente y el gobierno enfrenta presión constante para aclarar lo que sabía y cuándo lo sabía cada uno. La economía, la sanidad y otros temas de interés público quedan en segundo plano.