
El PSOE celebra este sábado su comité federal, el máximo órgano entre congresos. Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, pedirá elecciones o una cuestión de confianza a Sánchez. El partido sufre casos como el de José Luis Ábalos, exsecretario de Organización condenado a 24 años de prisión, y Santos Cerdán.
El PSOE es el partido socialista español que gobierna mediante Pedro Sánchez, que es tanto presidente del Gobierno como líder del partido. El comité federal es la reunión más importante que hace el partido entre sus congresos: decidir sobre problemas grandes, cambios de reglas, y el futuro. El comité lleva casi un año sin reunirse. Hace poco, dos cargos importantes del PSOE (Ábalos y Cerdán, que eran los encargados de la organización interna) fueron acusados de corrupción. El Supremo condenó a Ábalos a 24 años de cárcel, a Koldo García (su asesor) a 19 años, y a Víctor de Aldama a 4 años y medio. Esto ha dejado al partido tocado. El PSOE ha sufrido cuatro derrotas electorales (Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura), tiene varias investigaciones judiciales sobre corrupción, y la mayoría parlamentaria le pide que convocar elecciones.
Sánchez llega al comité federal sin el respaldo unánime que hubiera deseado y en momento de debilidad manifiesta, pero tendrá el apoyo cerrado del máximo órgano entre congresos. Lo cierto es que esto afecta a la vida real: la inestabilidad política ralentiza proyectos de infraestructuras, asusta a las empresas de invertir, y crea incertidumbre. Los españoles normales quieren un Gobierno que sea estable y que se dedique a problemas de verdad: empleos, vivienda, servicios públicos. Mientras el PSOE se pelea internamente y los juzgados investigan, la política está bloqueada.