
El petróleo subió un 4% después de que atacaran diez barcos en el estrecho de Ormuz la semana pasada. Este estrecho es la ruta por donde pasa la mayoría del petróleo que viaja entre Oriente Medio y el resto del mundo. Los ataques hacen que los precios suban porque la gente teme que llegue menos petróleo.
El estrecho de Ormuz es una zona de agua entre Irán y Omán por donde pasa casi todo el petróleo que va desde Oriente Medio (países productores como Irán, Arabia Saudí) hacia Europa, Asia y América. Desde hace tiempo hay tensiones geopolíticas en esa zona. La semana pasada atacaron diez buques, el número más alto desde que empezó este conflicto. Cuando hay amenazas en esta ruta, los precios del petróleo suben porque los compradores tienen miedo de que falte oferta.
Los ataques en Ormuz afectan directamente al bolsillo: cuando sube el petróleo, suben los precios de la gasolina, la electricidad y todo lo que se transporta. Esto toca a trabajadores, transportistas y familias. Si los ataques continúan, los precios pueden seguir subiendo durante meses. Por eso gobiernos y empresas vigilan muy de cerca lo que pasa en esa zona: pequeños cambios allí tienen consecuencias grandes aquí.