
Los dos partidos de derecha han pactado no competir entre sí en algunas provincias para sumar más votos juntos en el Senado. Vox se retira de seis provincias y el PP de otras tres. Así evitan que sus votantes se dividan y pierdan escaños.
En España hay dos cámaras donde se aprueban las leyes. Una es el Congreso y otra es el Senado (la Cámara Alta, que también tiene poder para bloquear o aprobar leyes). Ahora hay elecciones y los partidos presentan candidatos en cada provincia. El PP (Partido Popular, el principal partido de derechas) y Vox (un partido de derechas más radical) han llegado a un acuerdo para no presentarse en las mismas provincias y así no quitarse votos el uno al otro. Al mismo tiempo, el PSOE (Partido Socialista, que lidera el presidente Pedro Sánchez) también ha pactado con otro grupo de izquierdas llamado Frente Amplio. Cada bloque intenta conseguir más escaños que el otro en el Senado.
Este pacto puede cambiar quién controla el Senado después de las elecciones. Eso importa porque el Senado puede retrasar o modificar leyes que afectan a todos: pensiones, impuestos, educación. Si un bloque consigue mayoría allí, tendrá más poder para frenar o aprobar lo que proponga el otro.