
Francina Armengol, presidenta del Congreso, bloqueó dos propuestas que pedían a Sánchez adelantar elecciones, una del PP y otra de Junts. Ahora el PP lleva una moción parecida al Senado, incluyendo partes de la enmienda de Junts para que salga adelante. El debate en el Senado coincidirá con una comparecencia de Sánchez sobre casos de corrupción en el Gobierno.
El Gobierno de Pedro Sánchez (PSOE, que es el partido socialista) llegó al poder con ayuda de otros partidos más pequeños. Ahora, tres años después, esos partidos pequeños se están yendo. Junts (un partido independentista catalán que apoya a Carles Puigdemont) y el PNV (que representa a Euskadi) están pidiendo que haya elecciones nuevas. El PP (el partido de derechas que dirige Alberto Núñez Feijóo) quiso hacer una votación en el Congreso de los Diputados (el parlamento principal) para que constara que Sánchez había perdido apoyos. Pero Francina Armengol, que preside el Congreso y es del PSOE, lo bloqueó. El PP recurre ahora al Senado (la otra cámara del parlamento) donde tiene mayoría, para hacer esa votación de todas formas.
Lo que está pasando es una pelea política fuerte sobre las reglas del juego. El Congreso está bloqueado. El PP no puede votar lo que quiere. Junts y el PNV se están alejando del Gobierno. Sánchez no tiene mayoría clara para gobernar ni para aprobar leyes. Esto significa que durante los próximos meses habrá muchas batallas sobre quién decide qué se vota y cuándo. Al final, el país seguirá con incertidumbre sobre cuándo habrá elecciones nuevas.