
El Partido Popular está usando un discurso mucho más agresivo sobre inmigración tras la entrada de miles de personas en Ceuta en agosto. Quieren robarle los votantes a Vox, otro partido de derechas, y criticar al Gobierno de Sánchez. El cambio es claro: primero pidieron cumplir la ley, ahora hablan de "invasión" y devoluciones inmediatas.
En agosto de 2024, más de 70.000 personas cruzaron de Marruecos a Ceuta (una ciudad española en el norte de África) en poco tiempo. El Partido Popular (PP, la derecha) y Vox (la extrema derecha) compiten por ser los más duros contra la inmigración. El Gobierno actual lo dirige el PSOE (izquierda) y Pedro Sánchez es su presidente. El PP, liderado por Alberto Núñez Feijóo, es el principal partido de oposición. Vox, dirigido por Santiago Abascal, es más extremista. Ambos critican al Gobierno, pero el PP está subiendo el tono para ganar votantes que podrían ir a Vox antes de las próximas elecciones.
Lo que importa en la realidad es qué pasa con las miles de personas atrapadas en Ceuta. Si se devuelven todas sin revisar casos, algunos menores podrían correr peligro. Si se mantienen, la ciudad sigue saturada y hay conflictividad. Los gobiernos de las comunidades autónomas tendrán que aceptar a algunos migrantes si hay reparto. Y los votantes decidirán en las próximas elecciones qué propuesta les parece más creíble: la firmeza del PP o la gestión del Gobierno. Mientras, Ceuta sigue siendo el lugar donde este debate ocurre de verdad.