
El gobierno quiere repartir a niños migrantes llegados a Ceuta entre las comunidades autónomas. El PP (partido de derecha que gobierna en varias regiones) dice que no irá a la reunión del jueves si el gobierno insiste en este plan. Antes quieren saber exactamente cuántos niños hay y que vuelvan a Marruecos.
En julio, miles de personas cruzaron ilegalmente desde Marruecos a Ceuta (ciudad española en el norte de África). Entre ellos había muchos niños sin acompañantes adultos. El gobierno central (que dirige el PSOE, partido de izquierda) quiere distribuir a estos niños entre las regiones españolas para que se hagan cargo de ellos. El PP gobierna en muchas regiones y se opone: dicen que primero hay que devolver a todos a Marruecos y que no aceptarán repartirse a los niños. La ministra de Infancia (Sira Rego) ha convocado una reunión importante el jueves para intentar llegar a un acuerdo, pero el PP amenaza con no asistir como protesta.
En la práctica, esto significa que los niños migrantes en Ceuta seguirán sin solución. Si el PP no asiste a la reunión, el gobierno no puede imponer un plan de reparto sin ellos. Mientras políticos de derecha e izquierda se enfrentan, esos menores permanecen en carpas y centros de internamiento. La situación real en Ceuta seguirá siendo un caos que nadie resuelve: ni hay retornos masivos a Marruecos ni hay distribución entre regiones.