
El Partido Popular (PP) critica al Gobierno por supuestamente no respetar la Constitución, pero lleva ocho meses bloqueando la renovación de cuatro jueces del Tribunal Constitucional, algo que la ley obliga a hacer. El PP espera ganar las próximas elecciones para poder elegir él solo a esos jueces, sin tener que compartir con el PSOE.
El Tribunal Constitucional es el máximo órgano que controla si las leyes respetan la Constitución (la ley fundamental de España). Por ley, se renueva cada tres años de forma escalonada. Ahora le toca al Senado (la cámara alta del Parlamento) proponer candidatos a cuatro jueces. El PP controla el Senado pero se niega a hacerlo. El Gobierno (PSOE y sus aliados) critica esta negativa. El PP responde acusando al Gobierno de violar la Constitución de otras formas, como la amnistía a políticos catalanes o algunos juicios polémicos. Lo que está en juego: quién controla el Tribunal Constitucional. Actualmente ganan los votos de jueces afines al PSOE. Si el PP gana las próximas elecciones (municipales en mayo, generales antes de julio de 2025), podría tener suficientes votos en el Senado para elegir él solo a todos los jueces sin negociar con el PSOE, cambiando el equilibrio de poder.
Para la gente normal, esto significa que durante años habrá un tribunal con jueces que no deberían estar, porque la renovación no se ha hecho como marca la ley. Cuando el PP llegue al Gobierno (si llega), podría cambiar las reglas del juego usando un tribunal a su medida. Aunque tarde, los juicios sobre políticas importantes tardarán meses o años más en resolverse, afectando a leyes sanitarias, educativas, económicas. Es un pulso político que ralentiza todo y debilita la confianza en que la justicia sea imparcial.