
El PP y su líder Feijóo dicen ahora que el Gobierno está «inventando» votantes nuevos usando una ley de nacionalidad para nietos de españoles que él mismo defendía hace poco. El Gobierno responde que la ley lleva varios años vigente y que es para reparar una injusticia histórica con los descendientes de exiliados. La disputa es sobre si esto puede cambiar realmente el resultado de unas elecciones.
Hace algunos años, el Parlamento aprobó una ley que permite que los hijos y nietos de españoles que se fueron del país en el exilio (especialmente durante la dictadura franquista) puedan pedir la nacionalidad española sin vivir aquí. Es lo que se llama coloquialmente «ley de nietos». Desde que se aprobó, más de 490.000 personas han conseguido la nacionalidad así. Ahora, en 2026 y con elecciones generales cerca, el Partido Popular (PP, la derecha) y su líder Feijóo afirman que el presidente socialista Sánchez (PSOE, la izquierda) está usando esta ley para lograr más votantes que le favorezcan. Feijóo dice que es «ingeniería electoral». Pero lo raro es que el PP defendía exactamente esto hace apenas unos años e incluso lo llevaba en su programa electoral para 2023.
En las próximas elecciones, habrá más personas con derecho a voto porque se nacionalizaron con esta ley. Pero según los expertos, el impacto real será pequeño: el voto de españoles en el extranjero históricamente ha decidido muy poco. Lo importante aquí es que PP y Sánchez están en guerra política sobre si esto es reparar una injusticia o hacer trampa. Para la gente normal, esto significa que veremos cada vez más acusaciones de fraude sin pruebas en las campañas electorales, lo que genera desconfianza. El debate sobre si una ley es buena política o mala trampa depende de quién gane las elecciones al final.