
Un estrecho por donde pasa mucho petróleo mundial está en riesgo de cerrarse. Si eso pasa, habrá menos gasolina en el mercado y los precios subirán mucho. Los expertos advierten que podría llegar a 140 dólares por barril en otoño.
El estrecho de Ormuz es un paso de agua entre Irán y Omán por donde pasa casi un tercio del petróleo que se vende en el mundo. La Agencia Internacional de la Energía (AIE, la organización que supervisa la energía a nivel mundial) ha visto que en julio las reservas de petróleo bajaron 69 millones de barriles. Eso es mucho. Normalmente, cuando hay tensiones políticas en Oriente Próximo, ese estrecho corre peligro de ser bloqueado. Si eso ocurre, el petróleo que llega a gasolineras y fábricas disminuye, y el precio sube porque hay menos oferta que demanda.
Si sube el precio del petróleo, todo encarece: la gasolina en las gasolineras, la electricidad de tu casa, los productos que transportan en camión. Una crisis de petróleo afecta directamente al bolsillo de millones de personas. Por eso los gobiernos y expertos siguen atentamente qué pasa en Ormuz. Aunque el riesgo existe, todavía no hay confirmación de que el estrecho se bloquee.