
Este año ha sido malo para los campos de patatas: lluvia en invierno, calor en verano, energía cara y fertilizantes caros. Resultado: hay menos patatas, son más pequeñas y la factura será más cara en tu casa.
Las patatas son un alimento básico que comes casi cada día. Los agricultores que las cultivan dependen del clima y de cosas como el precio de la energía para riego y maquinaria. Este año 2024 ha sido complicado: primero llovió demasiado en invierno, luego hizo mucho calor en verano sin parar, y encima la energía se puso cara por la guerra en Irán. Todo esto junto perjudica las cosechas. Ahora están terminando de recoger patatas, y los números son malos: habrá entre un 8 y un 10% menos de patatas que otros años.
En los próximos meses, cuando vayas a comprar patatas, notarás que cuestan más dinero y que son más pequeñas. Esto es normal después de una cosecha mala. Las patatas son baratas porque las comemos mucho, pero cualquier problema grave en el campo nos golpea la cartera. Si los precios suben demasiado, mucha gente tendrá que cambiar su compra o gastar más en la comida de cada día.