
En septiembre, el número de jóvenes sin trabajo subió casi 13 veces más rápido que el paro general. Nueve de cada diez nuevos desempleados son menores de 25 años, especialmente inmigrantes regularizados y personas que nunca habían trabajado.
El paro es cuando alguien no tiene trabajo y lo busca activamente. Cada mes, el gobierno cuenta cuántas personas están sin empleo en España. En septiembre pasado, algo preocupante ocurrió: mientras que el desempleo total creció un poco, el de los jóvenes (menores de 25 años) creció muchísimo más. La mayoría de estos nuevos desempleados son inmigrantes que ya tienen permiso para trabajar en España y gente que nunca ha tenido un trabajo anterior. Esto es importante porque muestra que los jóvenes están teniendo más problemas para encontrar empleo que otros grupos.
Para un joven que busca su primer empleo, esto significa que septiembre fue un mes particularmente difícil: más gente compitiendo por menos puestos de trabajo. Si eres inmigrante regularizado, la situación es aún más complicada. Para las familias con hijos jóvenes, es una señal de alerta sobre el mercado laboral. El gobierno tendrá que explicar qué hace para ayudar a los menores de 25 años a encontrar empleo.