
El Parlamento Europeo ha elegido al Tribunal Penal Internacional como ganador de su premio anual de derechos humanos. Este tribunal juzga los crímenes más graves del mundo y tiene órdenes de detención contra Putin y Netanyahu. El gobierno de Trump quiere destruirlo y este premio es una señal de apoyo en su contra.
El Parlamento Europeo es la asamblea de representantes elegidos por los ciudadanos de los países de la Unión Europea (UE, el club político y económico de 27 países europeos). Cada año, este parlamento da un premio a alguien que defiende los derechos humanos: el Premio Sájarov, que lleva el nombre de un disidente soviético famoso por luchar contra la dictadura de su país. El ganador de este año es el TPI (Tribunal Penal Internacional), un tribunal con sede en Holanda que existe desde 1998 y que juzga a personas acusadas de los crímenes más graves: genocidio, crímenes de guerra y similares. Este tribunal ha pedido la detención del presidente ruso Vladímir Putin y del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump lleva meses amenazando con destruir este tribunal, especialmente porque persigue a Netanyahu, que es aliado de Trump. Por eso, darle el premio ahora es un gesto político muy claro contra Trump.
Este premio no cambia nada de forma inmediata, pero la presión de fondo es real. Si Estados Unidos impone sanciones a quienes apoyen al TPI, las empresas europeas que trabajen con ese tribunal podrían verse penalizadas económicamente. El Parlamento Europeo ha pedido al ejecutivo europeo que active un mecanismo para proteger a esas empresas, pero de momento no se ha hecho. La decisión final sobre eso depende de la Comisión Europea, que aún no ha actuado.