
Trump anunció que el acuerdo con Irán está completo y ordenó la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz. Es una noticia buena para el mundo porque el estrecho transportaba una quinta parte del crudo mundial antes de cerrarse. Pero aunque el petróleo en el mercado ya baja, llegar más barato a las gasolineras tardará más tiempo de lo que parece.
Hace casi cuatro meses hubo una guerra en Oriente Medio. Irán y Estados Unidos (que estaba liderado por Trump) se peleaban. El problema es que entre ellos está el estrecho de Ormuz, que es el pasillo por donde viaja la mayoría del petróleo del mundo. Cuando cerraron ese paso, el petróleo se puso carísimo en todo el planeta porque todos lo necesitaban pero pocos lo tenían. Hace poco, Pakistán hizo de mediador y consiguió que ambos países firmaran un acuerdo de paz. Trump dice que ahora el petróleo volverá a fluir. Los mercados financieros (la bolsa) se alegran porque esto es una buena noticia para la economía mundial. Pero los expertos advierten: que abra el paso no significa que mañana pagues menos en la gasolinera.
En la práctica, esto significa que el petróleo va a estar más disponible en los próximos meses, pero su precio en las gasolineras no caerá de la noche a la mañana. Hará falta tiempo para que cientos de barcos atrapados salgan del golfo, los países productores necesitarán tiempo para volver a poner el combustible en movimiento, y los capitanes de buques podrían tomarse su tiempo para decidir si el paso es seguro. En tu dia a día: no esperes que la gasolina baje drásticamente mañana. Probablemente pasarán meses antes de que la crisis energética global comience a aliviarse. Pero sí significa que la inflación (la subida de precios) probablemente se ralentizará en los próximos trimestres.