
Laura Moreno, la segunda al mando de Sumar (el partido de izquierda que fundó Yolanda Díaz), ha dimitido después de un año. Dice que le causó ansiedad y denuncia acoso laboral por parte de la líder actual. Es la última baja en un partido que lleva meses en crisis interna.
Sumar es un partido político de izquierda que nació hace poco, en esta legislatura. Lo fundó Yolanda Díaz, que era vicepresidenta del Gobierno. Cuando ella se fue hace un año, el partido quedó dividido internamente: hay gente contenta con cómo van las cosas y gente muy enfadada. Laura Moreno era la secretaria de Organización, es decir, la responsable de gestionar el día a día del partido. Ahora se va tras denunciar que la coordinadora general, Lara Hernández (la que manda ahora), le hizo acoso laboral y le provocó una ansiedad tan fuerte que tuvo que medicarse. Esto es importante porque Sumar está a punto de celebrar una asamblea para elegir nuevos líderes, y estas dimisiones muestran que el partido está roto por dentro.
Para la mayoría de la gente normal, esto significa que Sumar, que forma parte del Gobierno, está atravesando una crisis seria que afecta su capacidad de funcionar. Con nuevas elecciones generales en el horizonte, un partido dividido y sin liderazgo claro pierde poder para defender sus políticas. Los que votaron a Sumar porque les gustaba Yolanda Díaz o sus propuestas ahora ven un partido que se pelea internamente en lugar de trabajar. Esto probablemente debilite la izquierda alternativa en las próximas elecciones.