
La guerra entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero de 2026, y ahora va peor. Irán atacó una base estadounidense en Jordania el 17 de julio con misiles y drones, matando a un soldado llamado Ángel Rampersad. En respuesta a bombardeos aéreos estadounidenses contra Irán, el gobierno iraní lanzó misiles y drones contra bases militares estadounidenses en varios países del Golfo Pérsico.
Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra Irán el 28 de febrero de 2026 con bombardeos aéreos de sorpresa, mientras negociaban diplomáticamente con Teherán. En respuesta, Irán atacó con misiles y drones bases estadounidenses en Jordania, Arabia Saudita y otros países. Un acuerdo temporal que detuvo los enfrentamientos colapsó el 7 de julio, cuando Irán atacó buques en el estrecho de Ormuz (la vía marina crucial para el petróleo mundial) y Estados Unidos respondió con bombardeos. Desde entonces, ambos bandos no dejan de atacarse. El 17 de julio, Irán atacó la base aérea Muwaffaq Salti en Jordania, donde están desplegados soldados estadounidenses. Es una guerra entre dos potencias que afecta a países vecinos como Jordania, donde hay militares estadounidenses.
Para la gente normal, esta guerra tiene consecuencias claras: sube el precio del petróleo y la gasolina, lo que encarece todo lo demás. El cierre del estrecho de Ormuz y los ataques a instalaciones de energía han causado un fuerte aumento de los precios del petróleo y gas natural. Los viajes son más caros, la electricidad cuesta más, los productos importados suben. Además, cuando hay una guerra de verdad en Oriente Medio, se complica el comercio mundial. Y si el conflicto se expande más, podría afectar economías de todo el mundo.