
Juanma Moreno, el presidente de Andalucía, ha cedido una vicepresidencia a Vox y ha asumido la 'prioridad nacional' que él mismo había criticado durante la campaña electoral. Este pacto entierra la promesa del líder nacional del PP, Feijóo, de gobernar sin la ultraderecha. Moreno se ha movido hacia el discurso de Vox, lo que significa que ha abandonado su política moderada.
Juanma Moreno es el presidente de Andalucía (la región más grande de España) y pertenece al PP (Partido Popular, la derecha). En las elecciones de mayo de 2026, el PP ganó pero le faltaron dos votos para gobernar solo. Vox es el partido de la ultraderecha (más extremo que la derecha normal). La 'vía andaluza' era la forma que Moreno tenía de gobernar: moderado, dialogante, sin posturas extremas. Eso lo hacía diferente dentro del PP. Ahora, para conseguir los votos de Vox (que son los 15 diputados que le faltaban), Moreno ha tenido que ceder en lo que siempre había defendido. Vox ha incluido la 'prioridad nacional' como eje de la nueva coalición (eso significa dar preferencia a los españoles de nacimiento frente a los inmigrantes). El contexto es que hace un año Feijóo prometió gobernar sin la extrema derecha, pero esa promesa ha saltado por los aires.
Andalucía se convierte en la cuarta comunidad autónoma con un gobierno de coalición entre PP y Vox en los últimos meses, tras Extremadura, Castilla y León y Aragón. El documento incluye 150 medidas de gobierno e incorpora a Vox al Ejecutivo andaluz con Gavira como vicepresidente y consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local. Para la gente normal, esto significa que Andalucía tendrá gobierno estable durante los próximos cuatro años, con impuestos más bajos para familias y apoyos a la educación. Pero también significa que las decisiones sobre inmigración y seguridad estarán más influidas por ideas de la ultraderecha. El modelo de pactos PP-Vox se repite en más regiones de España.