
El ministro de Justicia está furioso porque los jueces rechazaron sancionar a un colega suyo. Bolaños dice que el juez Peinado actuó mal en varias ocasiones, pero el órgano que controla a los jueces decidió no castigarlo. Ahora llevará el caso a tribunales superiores.
Félix Bolaños es el ministro de Justicia del gobierno español. El juez Juan Carlos Peinado es un magistrado que ha investigado a personas cercanas al presidente del gobierno. Entre 2025 y 2026, Bolaños presentó 19 quejas contra Peinado ante el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial, que es el órgano encargado de disciplinar a los jueces). Bolaños acusa al juez de actuar de manera irregular: desde interrogar al ministro en su despacho hasta intentar imputarle sin motivos válidos, pasando por filtrar documentos a la prensa. Después de más de 400 días, el CGPJ decidió no sancionar a Peinado porque consideró que todo sucedió dentro del ejercicio normal de la judicatura. Esto ha enfurecido a Bolaños, que ahora denuncia que los jueces se protegen entre sí.
Esta disputa afecta a cómo funciona el control disciplinario de los jueces en España. Si el CGPJ castiga a magistrados por presión política, la Justicia pierde independencia. Si nunca sanciona a jueces, algunos pueden actuar sin límite. De momento, Bolaños llevará el asunto al Tribunal Supremo. Lo importante para la gente es saber si los jueces actúan con imparcialidad o si se dejan influir. Este conflicto muestra que hay desconfianza mutua entre el gobierno y los tribunales, lo que dificulta que la Justicia sea percibida como neutral.