
Cuatro militares fueron atacados por inmigrantes en Ceuta y los soldados reclaman al Gobierno poder usar la fuerza para protegerse. Las Fuerzas Armadas dicen que están desprotegidas porque no tienen claro qué pueden hacer si se ven agredidos.
Ceuta es una ciudad española rodeada de Marruecos donde viven entre 8.000 y 10.000 inmigrantes sin papeles en condiciones muy malas. El Gobierno ha mandado militares y policías para mantener el orden, pero la situación es cada vez más peligrosa: hay robos, incendios de campamentos de refugiados, y ataques a las fuerzas de seguridad. Esta semana, un grupo de inmigrantes apedreó a unos soldados y hirió a cuatro. Ahora los militares dicen que no saben exactamente qué derechos tienen para defenderse si alguien les ataca.
Lo que está claro es que Ceuta necesita una solución. Ahora hay 10.000 personas viviendo en carpas, vecinos asustados y fuerzas de seguridad bajo presión. Para la gente normal, esto significa más inseguridad en las calles, menos recursos públicos para otras cosas, y familias con miedo. Mientras el Gobierno, los militares y la policía no se pongan de acuerdo sobre quién hace qué y con qué reglas, la situación solo empeorará. Necesita un plan real: cómo sacar a esa gente de las calles (si es posible deportándola, si no, con centros dignos), cómo proteger a los vecinos, y cómo que nuestras fuerzas de seguridad no trabajen con las manos atadas.