
En Kiev, miles de personas se han manifestado en la calle pidiendo que el presidente Zelenski devuelva su trabajo a Fedorov, que era el ministro de Defensa. Lo hicieron mientras sonaban las alarmas de ataques aéreos rusos. La gente cree que Fedorov era mejor defendiendo al país que quien lo sustituyó.
Zelenski es el presidente de Ucrania, un país que lleva años en guerra contra Rusia, que lo invadió militarmente. El ministro de Defensa es el responsable del ejército y las decisiones militares. Fedorov ocupaba ese cargo hasta que Zelenski lo despidió hace poco. Ahora, ciudadanos comunes de Kiev (la capital) se atreven a salir a la calle en manifestaciones públicas —incluso con bombardeos rusos en curso— para pedir que lo traiga de vuelta. Esto demuestra que hay descontento con cómo va la guerra y con quién está dirigiendo el ejército.
Para los ciudadanos ucranianos, esto significa incertidumbre sobre quién está al mando de la defensa del país en un momento crítico. Si hay cambios frecuentes en los líderes militares, es más difícil mantener una estrategia coherente contra Rusia. Por otro lado, si el presidente no escucha las peticiones legítimas de su gente, aumenta la desconfianza política justo cuando el país necesita unidad. Lo que pase con Fedorov afectará directamente a cómo se organiza la defensa y cuántos recursos llegan al ejército.