
Unas 25.000 personas salieron a la calle en Madrid para pedir que las pensiones públicas no se recorten ni se privaticen. Exigen que las pensiones suban al ritmo de los precios, porque dicen que ahora no alcanza para vivir. La marcha llega en plena campaña electoral.
Las pensiones son el dinero que el Estado paga cada mes a las personas mayores que ya no trabajan, o que no pueden hacerlo. Ese dinero sale de lo que pagan trabajadores y empresas a la Seguridad Social (el organismo público que gestiona estas prestaciones). Hay gente que lleva tiempo advirtiendo de que este sistema puede tener problemas en el futuro porque cada vez hay más jubilados y menos trabajadores que paguen. En medio de ese debate, y con unas elecciones generales a la vista, grupos de pensionistas de toda España se unieron en Madrid para pedir mejoras. La marcha la organizó la COESPE (Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones), una plataforma ciudadana que agrupa a colectivos de jubilados. El PP (Partido Popular, principal partido de derechas) y Vox (partido de extrema derecha) han hablado públicamente sobre si el sistema actual puede mantenerse en el futuro, lo que ha encendido la alarma entre los manifestantes.
Si las pensiones no suben tanto como los precios, los jubilados pueden comprar menos cosas cada mes aunque cobren lo mismo en euros. La pensión media de jubilación es de unos 1.576 euros al mes, pero las mujeres cobran de media unos 528 euros menos que los hombres. Además, cerca de 900.000 personas que se jubilaron anticipadamente después de trabajar 40 años o más cobran menos de lo que les correspondería por una penalización que los manifestantes piden eliminar. Lo que se decida sobre las pensiones en los próximos meses afectará directamente al dinero que reciben cada mes millones de familias españolas.