
A finales de julio, decenas de miles de personas cruzaron desde Marruecos a Ceuta (una ciudad española en África) en pocas horas. Ahora hay miles atrapados allí y el gobierno español reúne a ministros para decidir qué hacer. Marruecos parece haber dejado pasar deliberadamente a esta gente como protesta contra España.
Ceuta es una ciudad pequeña que pertenece a España pero está en la costa norte de Marruecos. Es frontera de la Unión Europea (UE, la organización de países europeos unidos). A finales de julio, entre 50.000 y 80.000 personas intentaron cruzar desde Marruecos a Ceuta en pocas horas, algo nunca visto. Los guardias marroquíes no los detuvieron, lo que hace sospechar que Marruecos lo permitió a propósito. Ahora hay miles de migrantes en Ceuta sin saber qué pasará con ellos, y los servicios de la ciudad están saturados. El gobierno español (liderado por Pedro Sánchez, del partido socialista) está intentando gestionar la crisis.
Para la gente normal en Ceuta, esto significa que hay caos en los servicios: hospitales llenos, escuelas saturadas, falta de sitio en albergues. En el resto de España, significa un debate político fuerte sobre cuántos migrantes puede acoger el país. Lo concreto: el gobierno tendrá que devolver gente a Marruecos o repartirla por otras regiones españolas, y necesitará dinero para mantener a quien se quede. Las relaciones con Marruecos también están tensas.