
Más de mil menores están durmiendo en las calles de Ceuta, una ciudad española en África, sin que nadie se responsabilice de ayudarlos. El gobierno y las autoridades locales se acusan mutuamente de no hacer nada, mientras estos niños pasan los días intentando conseguir comida y un lugar seguro para dormir.
Ceuta es una ciudad pequeña de España pegada a Marruecos, en el norte de África. Muchos niños y adolescentes llegan allí solos, huyendo de situaciones muy malas en sus países de origen. Normally, las autoridades tienen que proteger a estos menores, darles comida, techo y escuela. Pero hace años que esto no ocurre en Ceuta. El gobierno español (que es quien dirige el país) y el gobierno local (que dirige la ciudad) se están peleando por quién debe responsabilizarse. Mientras tanto, estos mil niños siguen durmiendo en la calle, pidiendo dinero para comer y en peligro constante.
La realidad inmediata es grave: mil menores duermen en la calle, expuestos a enfermedades, violencia y trata. Esto cuesta caro a largo plazo: más delincuencia, más problemas de salud pública, más gasto en emergencias. Sea cual sea la postura sobre migración, dejar niños en la calle no beneficia a nadie. Ceuta necesita soluciones reales: más camas en albergues, educadores, coordinación entre gobiernos. La guerra política entre administraciones solo alarga el sufrimiento.