
La cadena hotelera española Meliá deja de gestionar 15 de sus 34 hoteles en Cuba. Lo hace porque Estados Unidos ha amenazado con sanciones a las empresas que trabajen con Gaesa, el grupo militar que es dueño de muchos de esos hoteles. Otras cadenas como Iberostar ya habían hecho lo mismo.
Meliá es una empresa hotelera española grande. Estados Unidos tiene un bloqueo económico contra Cuba desde hace décadas, y ahora Trump (presidente de EEUU) está siendo más duro: ha dicho que hasta el 5 de junio, las empresas extranjeras que trabajen con Gaesa (un conglomerado militar estatal cubano que es propietario de muchos hoteles) serán castigadas con sanciones, es decir, con multas y prohibiciones de hacer negocios. Meliá estaba presente en Cuba desde 1990 y era la cadena española con más hoteles allí. Pero ahora ha decidido abandonar 15 hoteles de repente para no tener problemas con Estados Unidos. Iberostar, otra cadena española, ya había hecho lo mismo un día antes.
Para la gente de Cuba, esto significa que cierran más hoteles en una economía ya debilitada. Pierden empleos turísticos y la isla se aísla más del comercio internacional. Para las empresas españolas como Meliá, es un golpe económico importante: pierden clientes, ingresos y presencia en un mercado donde llevaban décadas. Para los gobiernos de España, es un recordatorio de que las decisiones políticas de Estados Unidos afectan directamente a sus empresas, aunque no estén de acuerdo.