
Carlos Mazón, expresidente de Valencia, ha declarado por primera vez ante la jueza que investiga la dana de octubre de 2024, en la que murieron 231 personas. Su abogado sostiene que aunque hubiera retrasado la alerta, solo 41 muertes podrían estar relacionadas y que de todas formas la gente no habría tenido tiempo para salvarse.
La dana (Depresión Aislada en Niveles Altos, una tormenta extrema) de octubre de 2024 mató a 231 personas en Valencia. La jueza investiga si Mazón, que era el presidente del gobierno regional de Valencia, ordenó retrasar o cambiar el mensaje de alerta a los ciudadanos. Mazón es del Partido Popular (el partido conservador español). Lo que pasó es que el mensaje de alerta llegó a los móviles a las 20.11 horas, cuando la lluvia ya estaba provocando muertes masivas. La jueza sospecha que Mazón pudo ordenar este retraso a través de mensajes con su jefe de gabinete. Ahora, después de rechazarse varias veces a comparecer, Mazón ha presentado un escrito explicando su versión: dice que él no tiene culpa en la mayoría de las muertes porque estaba comiendo cuando empezó la emergencia.
Este juicio afecta a Valencia porque define si un gobernante puede ser responsable de muertes por cómo gestiona una emergencia. Si la jueza condena a Mazón, otros políticos tendrán que pensar mejor cómo actúan en catástrofes naturales. Si lo absuelve, quedará claro que las decisiones de última hora en administraciones no pueden perseguirse así. Lo importante es que para las próximas tormentas, haya procedimientos más rápidos y automáticos que no dependan de personas comiendo en restaurantes.