
El Gobierno aprobó hace años una ley que permite obtener nacionalidad española a descendientes de gente que huyó durante la Guerra Civil. Ahora, una encuesta muestra que el 50% de los españoles no quiere que estos nuevos españoles puedan votar si no viven aquí. La derecha dice que el Gobierno lo hace para ganar elecciones.
En 2022, el Gobierno de Pedro Sánchez (que dirige el PSOE, partido de izquierdas) aprobó la 'ley de nietos'. Esta ley permite que los descendientes de personas que abandonaron España durante la dictadura de Franco (1936-1955) puedan convertirse en españoles. El objetivo, según el Gobierno, es reparar una injusticia histórica. Hasta ahora, unos 544.000 han conseguido la nacionalidad y pronto podrán votar. Pero la oposición (PP y Vox, partidos de derecha) denuncia que el Gobierno busca inflar el censo electoral para ganar votos en las elecciones de 2027. Una encuesta de julio preguntó a ciudadanos españoles si estos nuevos nacionalizados deberían poder votar aunque no vivan en España.
En la práctica, esta ley afectará a las próximas elecciones de 2027. Unos 300.000 nuevos votantes ya podrán participar. El debate es real: ¿es justo dejar votar a gente que no vive en España? ¿O es una forma de reparar injusticias del pasado? Los españoles están divididos. Lo que es seguro es que las provincias pequeñas podrían cambiar sus resultados electorales si muchos nuevos votantes se registran en ellas. Los tribunales tendrán que vigilar que el proceso sea transparente.