
En los últimos cinco años llegaron tres millones de extranjeros a España, pero no se construyeron suficientes viviendas. Ahora, más del 52% de las personas que alquilan casa nacieron fuera del país, especialmente en Baleares y Valencia donde llega al 66%. El problema es que hay 900.000 viviendas menos de las que se necesitan.
España es un país donde la mayoría de la gente es propietaria de su casa (8 de cada 10 españoles de nacimiento). Pero en los últimos años ha llegado mucha gente extranjera buscando trabajo. Como los extranjeros no tienen ahorros ni acceso fácil a créditos bancarios, la mayoría alquila vivienda. El problema es que en los últimos 15 años se construyeron pocas casas nuevas, así que hay una falta gigante de pisos para alquilar. Los datos vienen del INE (Instituto Nacional de Estadística), que es quien cuenta oficialmente la población.
Lo concreto es esto: en muchas ciudades españolas (Madrid, Barcelona, Valencia, Palma) es cada vez más caro alquilar. Los jóvenes españoles pasan años viviendo con sus padres porque no pueden independizarse. Los extranjeros que llegan encuentran viviendas caras y muchos acaban en la pobreza después de pagar el alquiler. Mientras no se construyan más pisos, el precio seguirá subiendo y será más difícil para cualquiera —español o extranjero— encontrar casa a precio asequible.