
Marruecos celebra elecciones el 23 de septiembre con mucha gente que no quiere ir a votar. Durante la campaña, los políticos hablan mucho de Ceuta y Melilla, dos ciudades españolas en la costa africana. Los jóvenes marroquíes están más interesados en irse a Europa que en participar en política.
Marruecos es un país vecino de España. Tiene un sistema político donde el rey tiene mucho poder y hay un parlamento. Ceuta y Melilla son dos territorios españoles en territorio marroquí que Marruecos reclama como propios desde hace décadas. En esta campaña electoral, los partidos políticos marroquíes usan el tema de estas ciudades para atraer votos, hablando de 'liberarlas'. Pero la realidad es que muchos marroquíes no confían en el sistema político: hay desempleo alto, especialmente entre jóvenes, y muchos prefieren intentar emigrar a Europa antes que votar.
Las elecciones marroquíes del 23 de septiembre afectarán a España directamente. Si gana un gobierno más nacionalista, las tensiones en Ceuta y Melilla podrían crecer. Para los ciudadanos normales de Marruecos, lo importante es que se ocupen de crear empleo, mejorar los servicios públicos y frenar la corrupción. El hecho de que tanta gente no quiera votar muestra que el sistema político no responde a lo que la gente necesita en su día a día.