
Los conductores de trenes de Rodalies (la red de cercanías de Cataluña) han dejado de trabajar este martes para protestar por problemas de seguridad tras el temporal. Sin trenes funcionando, miles de personas no pueden ir al trabajo ni a ningún lado. La empresa pide que usen otros transportes mientras se resuelve el conflicto.
Rodalies es el servicio de trenes que conecta pueblos y ciudades de la región de Cataluña. Lo usan cada día cientos de miles de personas para ir al trabajo, a la escuela o viajar. Los maquinistas (los conductores de los trenes) dicen que después del temporal (las tormentas fuertes) no pueden trabajar con seguridad: probablemente hay vías dañadas o problemas técnicos. Por eso decidieron no ir a trabajar este martes, dejando toda la red parada. Es una protesta para que la empresa arregle lo que está roto.
La parada deja sin transporte a decenas de miles de personas en Cataluña. Quien depende del tren para ir al trabajo tendrá que usar otros medios: autobús, coche, bicicleta. Las escuelas y empresas también se ven afectadas. El conflicto solo se arreglará si empresa y maquinistas negocian: la empresa debe reparar lo dañado y garantizar seguridad, y los trabajadores deben acordar cómo volver al trabajo.