
El Ayuntamiento de Madrid acusa al Gobierno de prohibir una concentración en apoyo a Ceuta prevista para este miércoles en Cibeles. El Gobierno lo niega y dice que sí permite el acto, pero con otro nombre: como «acto institucional» en lugar de manifestación. Es una pelea por trámites administrativos entre dos gobiernos de partidos rivales.
Ceuta es una ciudad española en el norte de África que tuvo una crisis migratoria hace poco. El Ayuntamiento de Madrid (dirigido por José Luis Martínez-Almeida, del Partido Popular, que es la derecha) convocó una concentración de apoyo a Ceuta. El Gobierno central (dirigido por Pedro Sánchez, del Partido Socialista, que es la izquierda) envió un escrito diciendo que no se puede hacer como «manifestación» porque el Ayuntamiento es una institución pública, no ciudadanos normales. El Ayuntamiento saltó diciendo que el Gobierno les prohibía el acto. El Gobierno respondió que no prohibía nada, solo que tenía que ser un «acto institucional» diferente. Ahora los dos se acusan mutuamente de mala fe.
En la práctica, la concentración de apoyo a Ceuta se va a celebrar de todas formas el miércoles. La pelea es sobre si se llama «manifestación» o «acto institucional»: una cuestión de normas administrativas. Para un ciudadano normal, esto no cambia nada: habrá gente en Cibeles apoyando a Ceuta. Lo que sí muestra es que Madrid y el Gobierno central están enfrentados y usan cualquier cosa, incluso un acto de solidaridad, como arena política.